El Paraíso Subbético que aún está Por Descubrir



En el sur de la provincia de Córdoba. Es allí donde se encuentra enclavada la Subbética Cordobesa, en una ubicación privilegiada del centro geográfico de Andalucía. Un emplazamiento idóneo porque está a tan solo una hora de la Costa del Sol y de las ciudades de Granada, Jaén y Córdoba. Sevilla queda a menos de dos horas.

La Mancomunidad de la Subbética está formada 14 municipios (Almedinilla, Benamejí, Cabra, Carcabuey, Doña Mencía, Encinas Reales, Fuente Tójar, Iznájar, Lucena, Luque, Palenciana, Priego de Córdoba, Rute y Zuheros) y es una comarca conocida y reconocida por su Parque Natural, declarado por la Unesco como Geoparque Mundial por su riqueza geológica. También destaca por sus monumentos barrocos, su legado arqueológico, su artesanía, su gastronomía y sus costumbres.

¿CÓMO LLEGAR?

El acceso por carretera más habitual para llegar a la zona es la autovía A-45, que se enlaza desde Málaga o desde Córdoba, aunque también se comunica con la A-318 desde Sevilla, la A-339 que cruza la Subbética de Este a Oeste y la A-432, que es el acceso directo por el Norte de la comarca.

Los aeropuertos más cercanos son los de Málaga, Granada y Sevilla y, las estaciones de trenes más próximas son las del AVE, con paradas en Córdoba y Antequera.

EL PARQUE NATURAL DE LAS SIERRAS SUBBÉTICAS

Las Sierras Subbéticas UNESCO Geoparque Mundial, es uno de los diez que existen en España y uno de los 120 que se encuentran repartidos por todo el mundo. Los Geoparques cuentan la historia de 4.600 millones de años del planeta Tierra y de los acontecimientos geológicos que le dieron forma. Explican el pasado y ayudan a prever el futuro de terremotos, tsunamis y erupciones volcánicas.

Es uno de los bienes, si no el que más, más preciados de la zona porque crea conciencia de la importancia que representa para la Mancomunidad tener un patrimonio geológico de tal magnitud.

El Parque Natural de las Sierras Subbéticas destaca por su paisaje Kárstico. La piedra caliza y dolomía ocupan los terrenos más altos donde se distribuye una red de cavidades, con cerca de 900 cuevas y simas inventariadas. Una serie continua de las rocas sedimentadas dan cuenta de los últimos 230 millones de años de historia geológica de la Subbética.

Allí encontramos, por ejemplo, fósiles de invertebrados marinos y, especialmente, una alta diversidad y abundancia de amonites.  Según la UNESCO es uno de los máximos exponentes de las zonas externas de la cordillera Bética durante la época del Mesozoico y también un claro ejemplo de la diversidad de plantas.

Hay 1.200 catalogadas, entre las cuales figuran 30 especies endémicas y varias especies amenazadas. Además de arbustos de gran belleza como el acebuche o el lentisco, y, cómo no, la floración que durante todo el año realizan los lirios, las orquídeas, las peonías y los narcisos.

Este gran patrimonio, que cuenta con una orografía irregular que permite al visitante descubrir bellos parajes entre los valles, también está declarado como espacio protegido por la Junta de Andalucía. Actualmente, ocupa más de 30.000 hectáreas de terreno, repartidas entre los municipios de Cabra, Carcabuey, Doña Mencía Iznájar, Luque, Priego de Córdoba, Rute y Zuheros. Precisamente, la promoción y preservación de este valioso patrimonio natural incentivó a la construcción de instalaciones: dos centros de visitantes, un jardín micológico, que fue el primero en su estilo en Europa, y varias rutas geológicas.

En este bello paraje se alza La Tiñosa, que con sus 1.750 metros de altitud se convierte en el pico más alto de la provincia de Córdoba, y se encuentra la Cueva de los Murciélagos, situada en Zuheros, y que se puede visitar en su práctica totalidad.

La Sierra de Cabra, declarada en 1929 como paraje de interés natural es una zona de gran riqueza paisajística que el viajero puede visitar. Su cima más alta es El Picacho, a 1.217 metros de altitud y, de hecho, tan buena vista tiene que está considerado como el Balcón de Andalucía porque, desde este punto, se puede divisar en días despejados las cumbres importantes de la Subbética y también la cordillera de Sierra Nevada.

Otras sierras de gran riqueza geológica son las de Rute y Horconera, desde donde se pueden observar los vuelos del águila real, de la perdicera, el halcón peregrino y del alimoche. La garganta del río La Hoz se encuentra muy cercana a la sierra de Rute.

LA VÍA VERDE DEL ACEITE

Sigue el trazado del antiguo Tren del Aceite y discurre durante 115 kilómetros. Permite al visitante descubrir los hermosos paisajes del Parque Natural, la rica avifauna de la Reserva Natural de la Laguna del Salobral, la belleza de los pueblos que se encuentran en su recorrido como Luque, Zuheros, Doña Mencía, Cabra y Lucena, además de la arquitectura ferroviaria conservada. En este punto destacan los cuatro viaductos, las cinco estaciones de tren, un túnel de 130 metros, casillas de obreros, viviendas de ferroviarios.

El inicio de la Vía Verde parte del viaducto del río Guadajoz y, en los primera diez kilómetros, permite descubrir la Laguna del Salobral, una belleza natural que se puede contemplar desde los diversos miradores

Otro de los atractivos es la reconversión de la antigua estación de Luque en un restaurante que conserva muchos de los elementos de la antigua explotación.

A partir del kilómetro 17 el visitante contempla el puente de Zuheros situado frente al cañón del río Bailón y cuya estructura metálica aparece en todos los catálogos de puentes con valor monumental.

Tras atravesar el Túnel del Plantío y en dirección a Cabra, el visitante encontrará que la antigua estación de tren acoge el Centro de Interpretación del Tren del Aceite y, tras discurrir entre olivos y viñedos, encontrará en Lucena el Centro de Turismo y Ocio  en la antigua estación y, prácticamente, al final del recorrido la penúltima estación de la ruta, ha sido recuperada como Centro Enogastronómico de la Ruta del Vino Montilla-Moriles.

TURISMO ACTIVO

 La singularidad de la Subbética la convierte en un enclave turístico de primer orden, en el que las actividades deportivas están al orden del día. Además del cicloturismo y de las rutas a caballo que se desarrollan por el recorrido de la Vía Verde, hay otras actividades de turismo activo.

En el Río Genil y Puente de Hernán Ruiz en Benamejí, por ejemplo,  se permite la práctica de actividades como el descenso de barrancos, piragua, rafting y puenting y, en Iznájar, donde se encuentra el embalse más extenso de Andalucía se pueden practicar una amplia variedad de actividades náuticas como vela, surf, paddelsurf o piragüa también. Destaca también  Rute, donde se encuentra el ‘embarcadero’, la garganta del río La Hoz y el nacimiento del río Anzur, cerca de Zambra.

Otro gran atractivo son las rutas senderistas, como la que permite contemplar la cascada del Salto del Caballo en Almedinilla, en cuyo trayecto se encuentran distintos molinos harineros movidos por la fuerza del río; la Cueva de la Peña Parda en Benamejí, en cuya ruta se descubre lo que antaño fue el castillo árabe Gómez Arias, o la del río Bailón, que enlaza Cabra con Zuheros y es reconocida como una de las más bellas de la Sierra Subbéticas por hallarse las cascadas del Río Bailón conocidas popularmente “Las Chorreras”.

Otra ruta muy interesante por sus vistas es la del Cañón del río Bailón; en cuyas paredes verticales se encuentra una vía ferrata que se puede realizar con alguna de las empresas de turismo activo de la zona. Se suman las rutas de Priego de Córdoba a la cima de la Tiñosa, con unas fabulosas vistas de toda la región o al Puerto del Cerezo. Destacan también  la de Rute a la garganta del río La Hoz o la conocida como “Las Buitreras” de Luque a Carcabuey donde a su paso se puede vislumbrar numerosos buitres leonados.

 MIRADORES PARA CONTEMPLAR EL PAISAJE

 La belleza agreste y natural de la Subbética es única en España. Tanto es así que se puede contemplar desde los miradores que la naturaleza ha construido y que permite divisar tan magnífico paisaje. El visitante se puede detener en los siguientes:

“Tajo de Llanás” (Almedinilla); “La Grieta” (Benamejí); “Sierra de Aras (Lucena); Sierra de Cabra (Cabra); “Mirador del Castillo y Calvario” (Carcabuey) y, desde la aldea de Las Piedras, hay una excelente vista de la vertiente norte de la Sierra de Rute y la Horconera en Rute. Además del Mirador de la Cueva de los Murciélagos y miradores de la carretera que accede a la cueva, que se suman a los que hay diseminados por los 14 pueblos.

LA SUBBÉTICA, UNA GRAN RESERVA HÍDRICA

 Por todo el territorio hay parajes de una belleza natural increíble por ser una gran reserva hídrica, considerada una de las más importantes de Andalucía. De hecho, de sus cauces se abastecen los afluentes y subafluentes de los ríos Guadajoz y Genil, que se unen al Guadalquivir.

Un punto de atracción turístico que el visitante encontrará si visita la cascada del Salto del Caballo; el nacimiento del río Cabra, en la Fuente del Río y la Fuente de las Piedras, que se encuentran en la carretera que enlaza a Nueva Carteya, además de otras tantas que hay en la aldea de Vadofresno, el embalse del Genil y la playa de Valdearenas, en Iznájar; la garganta del río La Hoz o el nacimiento del río Anzur, cerca de Zambra, entre otras rutas del agua que se pueden realizar.

 RIQUEZA ARQUEOLÓGICA, ÁRABE Y MEDIEVAL

 Si bien la riqueza natural y paisajística es un valor en alza, no cabe duda que la zona cuenta con un importante legado histórico-artístico, que comienza con la presencia árabe visible en diversos puntos de la comarca.

El visitante podrá pasear por el barrio de la Villa de Priego de Córdoba, el Barrio del Cerro y la Villa de Cabra y darse cuenta del legado que aún se conserva. Una riqueza patrimonial que se suma al urbanismo y los castillos, que son la principal herencia del medievo. La ruta árabe y medieval contempla las visitas a: Zuheros (castillo y urbanismo); Luque (castillo); Iznájar (castillo y urbanismo; Priego de Córdoba (el barrio de la Villa, Adarve y Castillo); Cabra (barrio del Cerro, de la Villa y Castillo; Lucena (castillo y  la metrópolis judía ); Rute (castillo de Rute El Viejo)

La riqueza arqueológica se puede comprobar en la visita a los museos arqueológicos de Cabra, Zuheros, Priego de Córdoba, Fuente Tójar y Lucena, además de la Cueva de los Murciélagos y la Sima de la Cueva del Ángel.

 PATRIMONIO BARROCO

La localidad de Priego de Córdoba está considerada como la capital de la representación del Barroco Cordobés, una época de gran esplendor económico que vivió la Subbética en el siglo XVIII.

El recorrido para conocer su legado cultural del cual aún se pueden admirar muchas edificaciones incluye: la visita general a Priego de Córdoba y a otras localidades donde las iglesias son todo un referente en la zona.

Son, por ejemplo la de la Asunción, Santo Domingo, San Juan de Dios y Los Remedios (Cabra); la de San Mateo, Las Agustinas, San Juan de Dios y la ermita de la Virgen de Araceli (Lucena); la de San Miguel (Palenciana), la de la Inmaculada Concepción (Benamejí), la de Jesús del Calvario (Encinas Reales), la de San Francisco (Rute) y el Palacio de los Condes de Santa Ana y el Centro de Interpretación de la ciudad.

PUNTOS DE INTERÉS DESCONOCIDOS POR EL VISITANTE

Búnkeres en Luque.- La historia reciente ha dejado edificaciones dignas de descubrir y una de ellas son los impresionantes búnkeres de la Guerra Civil española, testigos excepcionales de hierro y hormigón que da una idea de la contienda que se libró en la zona. Una visita que se puede complementar con la visión de sus trincheras en esta zona de frontera de 1936 a 1939.

El camino Mozárabe de Santiago.- Santiago de Compostela es punto de peregrinación desde el siglo IX para todos los creyentes europeos. Bajo la dominación musulmana, la población cristiano-visigótica conocida con el nombre de “mozárabe”, seguía conservando su fe y costumbres.

Al entrar en la comarca de la Subbética Cordobesa, el Camino se hace más fácil y discurre principalmente entre olivos.

En Lucena sigue por la Vía Verde que utiliza el trazado del antiguo ferrocarril, la Subbética se abre al peregrino en todo su esplendor. Abandonamos la Vía verde en Doña Mencía para terminar en Baena, donde enlazamos con el Camino Mozárabe de Granada.

Perla de Sefarad

 Es el nombre de la comunidad judía más conocida en el Al Andalus y con destacada fama en Lucena. Los cronistas judíos y musulmanes anteriores al Renacimiento calificaron a Lucena como la “Ciudad de los Judíos” porque recibió una gran afluencia de hebreos huidos de las persecuciones de Granada  Córdoba en el siglo XI. Un legado del que queda la Necrópolis, que demuestra la importancia de Lucena en el período histórico comprendido entre el Emirato y el final del periodo Almorávide. Las casas, sinagogas y escuela talmúdica se desarrollaban intramuros, delimitados por las actuales calles Plaza Alta y Baja, Calle Las Tiendas, Calle Canalejas y Calle Las Torres.

PATRIMONIO GASTRONÓMICO

El legado transmitido por antepasados íberos, romanos, musulmanes, judíos y cristianos, que habitaron las tierras de la Subbética, ha hecho de su gastronomía un reclamo para los amantes de la buena mesa.

En la Mancomunidad de la Subbética existen tres Denominaciones de Origen Baena, Lucena y Priego de Córdoba, donde encontrarás los AOVES más reconocidos internacionalmente.

La D.O de Baena se caracteriza con un aceite virgen que mantiene viva la gama de sabores y que destaca por su tono afrutado, que varía en función del grado de madurez de la aceituna.

La D.O de Lucena es para aceites de oliva vírgenes extra producidos en un importante porcentaje de la variedad Hojiblanca y de otras secundarias, como la Arbequina o la Picual.

La DO Priego de Córdoba que recoge las variedades de aceituna picuda, hojiblanca y picual es de un verde intenso que se presenta en nariz con matices herbáceos que recuerdan a tonos como la manzana o el tomate.

En los tres casos los aceites son obtenidos a partir de auténtico zumo de aceituna procedentes de olivos centenarios entre los que se encuentran los que actualmente ocupan las primeras posiciones en los concursos internacionales.

PLATOS TÍPICOS DE LA ZONA

A parte del aceite de oliva, reconocido internacionalmente, también son deliciosos los licores (como el Rosoli, a base de café, aguardiente, azúcar, canela, hierba luisa y agua), los anisados (como el ‘Resol’, elaborado a partir de anís, café y canela) y el vino de Denominación de Origen Montilla-Moriles. También lo son los embutidos derivados del cerdo (morcones, longanizas, morcillas y chorizos), los dulces y mantecados navideños, así como el membrillo y los quesos de cabra.

Un recorrido por los pueblos ofrecerá al visitante la oportunidad de descubrir la gastronomía típica de la Subbética, como es el adobillo de patatas, el salmorejo, las albóndigas de pescado, el revuelto de collejas, los tomates ‘guisaos’ o el gazpacho.

Entre los postres destacan el piñonate, los pestiños, los mostachos, las gachas de harina tostada y almendras, el arroz con leche, las tortas de aceite, los buñuelos, las sopaipas, los mostachos, las rosquetas, los roscos de vino y los ‘huevos volaos’ (huevos, leche, mostachones y canela), entre otros

EL VINO CON D.O.P.

 La Denominación de Origen Montilla-Moriles es exclusiva de la zona y es un referente en bares y tabernas andaluzas, que son el epicentro de la vida social.  Además de los vinos jóvenes, el fino y el amontillado, destaca el Pedro Ximénez por ser un dulce de delicado paladar. Para elaborarlos solamente se utilizan las uvas procedentes del área de producción de la D.O. y de las siguientes variedades: Pedro Ximénez, Airén, Baladí, Verdejo, Moscatel de grano menudo, Moscatel de Alejandría, Torrontés, Chardonnay, Sauvignon Blanc y Macabeo.

LOS MUNICIPIOS:

 ALMEDINILLA

En esta localidad se encuentra “El Cerro de la Cruz”, un poblado ibérico situado  en el suroeste del término municipal, y la villa romana “El Ruedo”, que fue un importante enclave estratégico como lo demuestran sus restos arqueológicos que son estudiados en la actualidad. Como paraje natural destaca “El Salto del Caballo”, una cascada de belleza incomparable, y también la Sierra de Albayate, de gran riqueza ecológica y paisajística.

BENAMEJÍ

Es una de las localidades más visitadas de la comarca porque  está a 40 minutos de la costa malagueña. El municipio se encuentra asomado a su “Grieta”, un fenómeno geofísico de corrimientos de tierras que se ha transformado en un excelente mirador sobre el río Genil. El puente que lo atraviesa es una de las obras más importantes de la provincia de Córdoba porque, en el siglo XVI, no era frecuente construirlos así de perfectos y siguiendo los cánones renacentistas. También destaca la iglesia parroquial de la Inmaculada Concepción, por ser un exponente del Barroco de la Subbética Cordobesa.

CABRA

Su término municipal se sitúa casi en el centro geográfico de Andalucía, al pie de las Sierras Subbéticas, por lo que destaca su gran valor geológico, natural y paisajístico. De hecho, el macizo de la Sierra de Cabra está considerado como una de las maravillas de Andalucía. La antigua ‘Egabro’ es una de las localidades que figuran en la Ruta del Califato y en el Camino de Santiago Mozárabe. Destaca la Fuente del Río, donde nace el río Cabra y a cuyo paso da forma a saltos de agua, y la Fuente de las Piedras. Su riqueza patrimonial es visible en las iglesias del municipio, casi todas de estilo Barroco, así como en las piezas de su Museo Arqueológico y de su Museo de Historia Natural.

CARCABUEY

La localidad limita al norte con los términos municipales de Zuheros y Luque, al este y al sur, con Priego de Córdoba de Córdoba, al suroeste, con Rute y, al oeste, con Cabra. Lo primero que divisa el visitante es el Castillo, una mole de piedra caliza situado sobre un cerro que domina toda la zona, y en cuyo interior se encuentra la ermita de la Virgen del Castillo. También destaca el Calvario, que es una atalaya natural desde la que poder contemplar el parque natural de las Sierras Subbéticas. En el casco antiguo es importante acceder a la iglesia de la Asunción, por su portada renacentista y porque alberga en su interior muestras de imaginería granadina.

DOÑA MENCÍA

El municipio, que debe su nombre a la esposa del capitán, D. Alvar Pérez de Castro, Doña Mencía López de Haro, que fue inmortalizada por el escritor Juan Valera en sus “Rutas Valerianas”, se encuentra flanqueado por las Sierras Subbéticas y en sus alrededores encontramos yacimientos arqueológicos de primer orden. Destaca el Castillo, el molino de aceite del Duque de Sesa (s XVII) y la ermita del Calvario. Un paseo por Doña Mencía permitirá al viajero descubrir la blancura de sus estrechas calles que acogen casa señoriales que engalanan el casco histórico.

ENCINAS REALES

La localidad nació como tal en 1836, cuando se emancipó de Lucena, aunque sus restos romanos hallados en Las Mersillas hablan de su remota historia. Sus primeros habitantes fueron los agricultores lucentinos que venían a trabajar los campos de los duques de Medinaceli. La ermita de Jesús de las Penas, conocida popularmente como “El Calvario”, es otro exponente del Barroco Cordobés. También destacan las vistas que, desde la aldea de Vadofresno, tienen sobre el río Genil.

FUENTE TÓJAR

Es una pequeña población de la Subbética Cordobesa, situada a 600 metros de altitud, y con un importante yacimiento arqueológico que demuestra la importancia que tuvo la ciudad íbero-romana. Son vestigios que se pueden visitar en el Cerro de las Cabezas y en su Museo Histórico. Destaca la existencia de un aljibe y de una gran alberca, que sirvió de refugio durante la Guerra Civil. Es visita obligada entrar a la iglesia de Nuestra Señora del Rosario (s XVIII), por ser un exponente del Barroco y la ermita del Calvario, por sus vistas. El municipio forma parte de la ruta del aceite, el arte barroco, la arqueología y la naturaleza. La localidad es conocida por sus danzantes: ocho varones que, ataviados con sombreros y trajes multicolores, bailan al son de sus instrumentos.

IZNÁJAR

La torre vigía del castillo que domina la población sirvió de inspiración al poeta Rafael Alberti. La localidad está situada al sur de la provincia, rodeada por el embalse que lleva su nombre, y que es el más grande de Andalucía. Tanto es así que parece una isla que emerge de las aguas porque la villa está enclavada en lo alto de un cerro, lo que le confiere una belleza muy particular. A nivel patrimonial destaca la iglesia de Santiago  (s XVI) y un singular cementerio. El término municipal alberga una veintena de aldeas, cada una de ellas con sus propias tradiciones y costumbres, lo que le confiere de una especial riqueza cultural.

LUCENA

Es la segunda ciudad en importancia de la provincia y está considerada por los judíos como la “Perla de Sefarad” por ser el núcleo principal de la población judía en Al-Andalus. Su legado se ve en las pequeñas y estrechas calles del centro, alrededor de la antigua sinagoga, llamada la Judería, así como el cementerio descubierto en 2006. Son de visita obligada las parroquias de Santiago y de San Mateo, la iglesia de San Juan de Dios y el Castillo del Moral, así como el Santuario de la Virgen de Araceli, Patrona de Lucena y del Campo Andaluz y el palacio barroco de los Condes de Santa Ana.

LUQUE

Es uno de los pueblos más antiguos de la comarca y, de hecho, conserva restos megalíticos. Su castillo nazarí es una antigua fortificación conocida popularmente como “El Venceaire”, que domina una localidad llena de atractivo y encanto tanto en su paisaje natural como en sus principales monumentos. Destacan: la parroquia de la Asunción, el Castillo medieval “Hins Lukk”, los búnkeres del Alamillo de la Guerra Civil, la Cueva de la Encantada, el hospital de Jesús Nazareno y las ermitas del Rosario, San Bartolomé y de la Aurora.

PALENCIANA

Es la localidad más próxima a la provincia de Málaga, de la cual dista tan solo 40 km. Un pueblo blanco, encalado, lleno de celosías y rejas en todo el tramado urbano. Destacan las casas del siglo XIX en la plaza del Carmen, la parroquia de San Miguel y la ermita de San Lucas, además de las rutas y senderos repartidos por su sierra y la práctica de deportes activos como el senderismo, el rafting o el puenting. En esta localidad se encuentra emplazado el Centro Temático del Paisaje Natural.

PRIEGO DE CÓRDOBA

Es conocida como la  “Ciudad del agua” por la multitud de manantiales que brotan en su entorno, y como la “Joya del Barroco Cordobés” por el gran número de construcciones de este estilo artístico diseminadas por la localidad. Enclavada entre sierras y olivares, el visitante se deja seducir por sus estrechas y laberínticas calles en las que se detiene para contemplar las muestras de arquitectura civil y religiosa, las casas señoriales de las calles Río y Carrera de Álvarez, y sus siete museos. Es uno de los municipios que figuran en la Ruta del Califato y es punto de encuentro para los aficionados al turismo activo y los amantes de la espeleología y el senderismo.

RUTE

La primera impresión del visitante es dejarse deslumbrar por el mar de olivos que tiene a sus pies y la sierra que la domina a sus espaldas. Con un gran legado histórico, gastronómico (sus anisados y dulces de Navidad son de sobras conocidos en Andalucía) y paisajístico es uno de los destinos ideales para disfrutar de la tranquilidad y de la naturaleza de la Subbética Cordobesa. En esta hermosa villa se puede descubrir la belleza de la Casa del Burro, la zona recreativa del embalse de Iznájar y la Garganta del río La Hoz.

ZUHEROS

Situado en el corazón de la sierra de la Subbética y entre los pueblos de Luque y Doña Mencía, es una de las localidades más pintorescas de Andalucía porque sus calles laberínticas se recorren a la sombra de la pared rocosa de la sierra y su castillo se alza con toda su majestuosidad sobre un cerro. El visitante puede descubrir los encantos de la iglesia de los Remedios, construida al parecer sobre la antigua mezquita de la villa, la Cueva de los Murciélagos, un yacimiento arqueológico de gran importancia, y el Museo Arqueológico, donde se recogen los hallazgos relacionados con este y otros enclaves de interés.

 

 



Author: Redaccion

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