En ruta hacia la libertad

En estos días de encierro podemos sacar muchas cosas positivas de la situación. Es un momento de pausa y de hacer cosas para las que normalmente no teníamos tiempo: leer más, cocinar sano, aprender nuevas cosas… Pero, aunque aprovechemos este tiempo y es saquemos el lado bueno, es imposible no echar de menos ciertas cosas. Entre otras, algo con lo que todos soñamos es volver a realizar alguna escapada Seguro que antes de que nos demos cuenta ya estamos en ruta. Así que ahora es un buen momento para ir preparando alguna pequeña salida para cuando esto pase.

Para empezar, podemos pensar en excursiones más cercanas, por nuestro entorno, que es precioso y hay que colaborar  para reactivar nuestra economía. La mejor manera para hacerlo es
hacer turismo, degustar nuestra riquísima gastronomía y disfrutar con las maravillas que nos rodean . Un buen punto de partida para nuestras salidas es visitar la costa de Bizkaia, desde Muskiz hasta Ondarroa las posibilidades son infinitas.

Desde visitar los bellos pueblos marineros, como el Puerto  Viejo de Algorta , con sus pintorescas encaladas casitas marineras y sus agradables bares donde probar unos riquísimos pintxos o degustar del más sabroso pescado fresco.  Hasta volver a peregrinar a San Juan de Gastelugatxe, subir sus centenares de escalones y sentir a brisa marina una vez en su Ermita, que ahora se nos antoja un auténtico lujo de experiencia, pero que muy pronto podremos volver a vivir.

Tenemos también fuertes deseos de pasear, hacer algo de ejercicio al aire libre y deleitarnos con las agradables sensaciones de una caminata por la naturaleza. Muy cerquita, disponemos de
una serie de rutas con diferentes dificultades para poner en práctica este deseo.

Desde Sopela a Plentzia, pasando por Barrika  podemos realizar la Ruta de los Acantilados. Esta ruta se divide en dos etapas diferentes. Saliendo desde el parking de la playa de Barinatxe  en Sopela debemos seguir una pista que discurre paralela a los  acantilados. En unos 10 minutos llegamos a un antiguo búnker desde donde se pueden sacar buenas fotografías a toda la costade Sopela y sus playas. A lo largo  de toda la ruta podemos ir viendo distintas playas y, por supuesto, disfrutando de los acantilados.

Saliendo desde el parking de la playa de Atxabiribil y bordeando la urbanización de Sopelmar, enseguida damos con una desviación a la derecha hacia un camino de tierra. Siguiendo esta ruta llegamos a la playa de Meñakoz . Desde aquí nos dirigiremos hacia el municipio de Barrika hasta llegar a la residencia. A continuación, bajaremos por la acera que hay paralela a la carretera hasta
llegar a Plentzia. Donde podemos premiarnos con unos potes acompañados de unos caracolillo o alguna otra delicia del mar. La distancia son 11 kilómetros y el tiempo estimado 2 horas (ida).

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