Desde Santurtzi a… Zumarraga

Susana Tobarra

Cuánto más nos sumergimos en descubrir Euskadi, menos echamos en falta ir más lejos. Siguiendo con nuestra tarea de explorar nuestro entorno, hoy nos acercamos hasta Santurtzi. Santurtzi es una localidad de gran tradición marinera situada en la margen izquierda de la ría, a los pies del Serantes. Es conocida por su puerto pesquero, donde es posible degustar las típicas sardinas a la parrilla, un manjar sencillo a la vez que delicioso. Merece la pena caminar por el extenso paseo marítimo para después adentrarnos en la localidad y admirar los diversos monumentos que conforman el rico patrimonio de la localidad.

Destacan la iglesia de San Jorge, el ayuntamiento, edificio de principios del siglo XX con dos curiosas cúpulas cubiertas de pizarra negra y vidrieras en su escalinata inferior, el palacio Oriol, de estilo residencial, y el monumento a la Virgen del Carmen, patrona de Santurtzi. Más adelante, en el paseo de Iparraguirre, encontraremos el monumento a la Sardinera y, por último, destacamos el curioso museo de esculturas. Se trata de un museo al aire libre que cuenta con catorce esculturas expuestas en diversas zonas del pueblo. Artistas estatales e internacionales han donado sus obras para disfrute de todo aquel que las quiera admirar mientras pasea.

 

Con tanto paseo, es seguro que se nos abrirá el apetito y un buen sitio para saciarlo es el Hogar del Pescador Mandanga. Situado en el puerto pequero, en un amplio establecimiento, nos ofrece una amplia variedad de pescados frescos y de la zona. El cliente podrá degustar a la parrilla besugo, lubina, rodaballo, cola de merluza, rape, pulpo o bacalao. Una variedad que además se complementa con el pescado de la temporada que incluye sardinas, rueda de bonito, ijada de bonito o Anchoas Mandanga. Además de esto, entre sus manjares podemos degustar ventresca de bonito, pudding de cabracho, carpaccio de solomillo o chuleta de ganado mayor y escalope de ternera.

VALLESALADO DE AÑANA

Seguimos con sabor a sal, pero ahora en el interior. El Valle Salado de Añana es un paisaje cultural y natural de la sal con más de 7.000 años en pleno proceso de recuperación para devolverle su sostenibilidad. Para conocerlo en profundidad se nos ofrece la posibilidad de diferentes recorridos guiados y experiencias para conocer la historia, la arquitectura, la arqueología y la biodiversidad de las salinas, producir y catar la Sal de Añana,y beneficiarnos de los efectos terapéuticos del agua salada.Entre los meses de abril y octubre la visita incluye la posibilidad de disfrutar del Spa Salino al aire libre. En sus instalaciones podemos introducir los pies y las manos en las aguas hipersalinas procedentes de los manantiales. Más información y reservas: vallesalado.com

POR EL CAMINO IGNACIANO

Y terminamos nuestro viaje, una vez más, sobre ruedas. Vamos a realizar una de las 27 etapas del camino ignaciano. Se trata de un itinerario turístico cultural que recrea la ruta que Ignacio de Loyola recorrió en el año 1522 desde Loiola hasta Manresa. La etapa que yo os propongo es la primera del camino, por lo que parte desde Loiola y termina en Zumarraga (unos 17 kilómetros). Puede realizarse en bicicleta sin dificultad ya que discurre por la vía verde del antiguo ferrocarril del Urola.

Tras realizar la visita obligada al templo y a la casa natal de San Ignacio comenzamos con nuestra peregrinación. Junto al aparcamiento lateral derecho, nace la Vía Verde del Urola. Tras pasar una zona industrial, nos adentramos el núcleo urbano de Azkoitia, declarado Conjunto Monumental, por la calle Julio Urquijo y el puente de la Misericordia, y recorremos la pintoresca Calle Mayor en la que destaca la imponente iglesia renacentista de Santa Maria la Real. Tras la visita a la villa, cruzamos de nuevo el Urola por el barrio Jausoro para pasar junto a la ermita de San Francisco y volvemos a tomar de nuevo el carril bici. A nuestro paso se suceden túneles y puentes siguiendo el curso del Urola por un entorno mágico.

La antigua estación de tren de Aizpurutxo nos desvela el pasado de esta vía verde. Poco después de la estación veremos a nuestra derecha el pequeño barrio de Aizpurutxo. De aquí en adelante seguimos sin despegarnos de la vía verde para atravesar varios túneles y pasar junto a una cantera y otra antigua estación de ferrocarril hasta alcanzar la GI-631 a la altura de un pequeño parque. El carril bici continúa junto a la carretera pasando al poco junto a la depuradora y, tras cruzar un puente, alcanzamos el barrio de Etxeberri.

Pasamos este barrio de Zumarraga y seguimos junto a un parque antes de entrar al núcleo urbano cruzando un puente peatonal. Giramos a la derecha para alcanzar al poco la plaza de Urretxu por la calle Iparragirre. En la plaza encontramos la estatua del conocido bardo vasco natural de esta localidad.

Bajamos por la calle Areizaga hasta la conocida como Plaza del “Pirulo”, común a ambas poblaciones por encontrarse sobre el curso del Urola. Por la calle Soraluze alcanzamos la plaza de Zumarraga presidida por la estatua del conquistador zumarragarra López de Legazpi. Seguimos de frente para toparnos con las vías del tren hasta el final de etapa en la Plaza de las estaciones.

 



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