Charlamos con Gio Yáñez con motivo del Km. 251 Ponferrada es Jazz

Este mes con motivo de la celebración del Km251. Ponferrada es Jazz viajamos a la capital del Bierzo a descubrir quien anda detrás de la programación musical de la segunda edición de este festival. Además presentará en primicia un proyecto homenaje a Thelonious Monk y no podemos obviar que es el creador y alma matter de la Casa del Jazz, primera escuela de jazz de la provincia de León.

  • ¿Qué supone para la ciudad de Ponferrada un festival como el Km.251?

En primer lugar supone ampliar estilísticamente la oferta cultural de la ciudad, llevándola hacia nuevas sensibilidades y nuevas estéticas, ofreciendo al público otras maneras de abordar la creación musical. El hecho de plantearlo en diferentes lugares de la ciudad y durante una semana entera a través de actividades de todo tipo como documentales, recitales de poesía, etc, contribuyen a crear un ambiente muy especial en la ciudad en esos días y a generar poco a poco las bases para un público fiel.

  • ¿Crees que hay público en el Bierzo para un festival de estas características?

El año pasado los números fueron excelentes en los tres conciertos grandes, y la participación en las calles también fue numerosa. Cuando alguien que nunca ha ido va un concierto de jazz, suele repetir. Y cuando va investigando de un disco a otro y se hace una idea de todo lo que tiene por disfrutar, acaba encontrando su sitio. Aún así, no nos engañemos, esto no es fútbol y aún falta muchísimo para hablar de una escena, tanto de público como de músicos, pero en eso estamos, y los pasos dados hasta ahora van en muy buena dirección.

  • ¿Qué significa km.251? ¿Y cuál es la relación con el Bierzo? 

Desde siempre me encantan los juegos de palabras y de números, y el pasado año descubrí que Ponferrada se encontraba en ese punto kilométrico en la línea ferroviaria Palencia – La Coruña. Tenía todo el sentido del mundo para mí, pues en números romanos, que son los utilizados en el análisis musical, correspondía a la cadencia II  V  I, uno de los movimientos de acordes más empleados en el jazz. Además tanto Miguel A. Varela como yo teníamos claro que los trenes iban a estar de por medio así que la suerte estaba echada.

  • ¿Qué podremos ver en esta segunda edición?

En esta segunda edición tenemos como plato fuerte al trío gallego Sumrrá, que no necesitan mucha presentación. Son uno de los grupos más originales del jazz europeo, que giran por medio mundo, más de 20 años juntos. Una experiencia inolvidable en vivo. También presentará su nuevo trabajo el contrabajista asturiano Alejandro San Pelayo, uno de los músicos más sólidos del norte del país, al frente de su septeto. Estrenaré un tributo a Monk que he escrito para mi quinteto y la Camerata Clásica de Ponferrada. Además tendremos a Up & Down Quintet, banda salmantina de la que forma parte Diego Gavela, un talentoso saxofonista ponferradino. Este año realizaremos el intercambio de estudiantes con Estudio Escola de Música, de Santiago de Compostela, la escuela donde empecé a estudiar jazz antes de irme a Portugal, y nos visitará el saxofonista Jose Nine Ces al mando de un grupo de chavales increíble llamado Next Generation Combo. Por su puesto habrá jams, un documental sobre Monk, claro, y la segunda edición de Palabra de Jazz, nuestra cita con la poesía.

  • Una de las partes que más nos gustan en la Guía GO! León es el Jazz en la Calle ¿qué se busca con ello?

Me alegro de que os guste, también es de mis favoritas. Con el “Jazz de la Calle” el reto es intentar dinamizar distintos espacios de la ciudad usando el jazz como excusa con los medios justitos tanto de luz como de escenario, éste pasa a ser el entorno y la gente que se acerca. La música es la protagonista. En ocasiones es un concierto, en otras una jam session, en otras poesía…el ambiente va cambiando, y como tenemos la suerte de tener una bella ciudad como fondo, una vez más, se genera un ambiente único. Las terrazas contribuyen a ello, otras veces el flujo de gente en determinado emplazamiento. El jazz y el entorno van de la mano.

  • Además habrá cursos en vuestra Casa del Jazz ¿Qué supone para el festival respetar tanto el tema educativo?

El jazz es indisociable de su aspecto pedagógico y es sin duda una parte muy importante de Km.251. Todos los músicos que nos dedicamos a esto hemos recibido clase y dado clase en algún momento de nuestras carreras. En “Aprehender el Jazz” enfocamos esta parte didáctica y en cada edición invitamos a un pequeño grupo de alumnos y a su profesor provenientes de diferentes escuelas de jazz del país. El profesor forma parte del Taller de Improvisación que se imparte y los asistentes tienen la oportunidad de conocer de cerca la labor del músico invitado. El año pasado vinieron de Pola de Laviana, de la Escuela de Música Moderna Compasión y este año de Estudio Escola de Música de Santiago de Compostela. Lo planteamos como un intercambio cultural y musical y funciona estupendamente. Se hacen vínculos, chavales de fuera conocen la ciudad tocando con chavales de acá. Es una experiencia fantástica que deja momentos muy gratos y también contribuye a dar a conocer el nombre de Ponferrada un poquito más entre nuevas generaciones. Igual se sorprenden con la comida, o con el bar donde tocaron y quieren volver, o recomiendan a un amigo visitarnos, además hoy en día con las redes sociales el impacto de estas visitas es aún mayor.

 

  • ¿Cómo surge la iniciativa de la Casa del Jazz?

Al terminar el superior de guitarra jazz en ESMAE (Porto) tenía en mente traerme un poquito de lo aprendido a mi ciudad y fundar La Casa del Jazz. Empecé con un año de obras en una casa antigua que me había ofrecido un alumno y después de muchos esfuerzos empecé a dar clase. Este será el cuarto año que lleva abierta ya. La casa como concepto es bastante más que una escuela, y envuelve sobre todo cultura en torno al jazz, en forma no solo de clases para todos los instrumentos, sino también cursos de historia del jazz, audiciones, talleres y una serie de actividades que desarrollamos a través de la Asociación Cultural Ponfejazz. Este año he tenido la fortuna además de empezar a dar clase en la Universidad de la Experiencia, llevando algo de jazz también, aunque no solo, a la parte musical de la asignatura “Grandes obras, grandes autores”.

  • ¿Cómo ha sido la respuesta de la sociedad berciana ante la Casa del Jazz?

La acogida por parte del sector cultural y de público en general ha sido muy positiva y estoy profundamente agradecido; gente de teatro, de cine, escritores, poetas, creadores de todo ámbito. La parte correspondiente al sector musical sin embargo es muy escéptica aún. Como dice Homer Simpson: “¿el jazz? se lo inventan sobre la marcha, eso lo hago yo.” O bien se entiende como algo aburrido, o como algo muy difícil. Cosas como que un profesor de un instrumento que no es el tuyo pueda enseñarte algo parece tabú. La Casa del Jazz trabaja a todos los niveles, pero funciona especialmente bien con músicos que ya tienen experiencia en bandas propias o aquellos que han terminado sus estudios de conservatorio. Tengo gente que viene de Galicia o alrededores y lo entiende perfectamente. En todos los lugares en que he vivido he dado clase a instrumentistas muy diversos, es cuestión de tiempo que por aquí se normalice también este aspecto.

  • Centrándonos en tu faceta ya como músico ¿Qué podremos descubrir con Monkamerata?

Aún antes de gestar la primera edición de Km.251 ya estaba dándole vueltas a Monkamerata después de una conversación que tuve con el violinista Daniel Bombín, director de la Camerata Clásica de Ponferrada en la cola de Ágora Comida Internacional. Me sugirió la posibilidad de hacer algo juntos y después de pensar el cómo y sobre quién, le dije que iba a escribir los arreglos de cuerda para la camerata de cuerda y para mi quinteto sobre el repertorio de Monk. Es un regalazo haber podido trabajar en algo así. He tenido muchos proyectos por el medio, conciertos, discos, también clases, pero he ido puliendo Monkamerata aquí y allá hasta terminarlo. Encima se cumplen 100 años de su nacimiento. Miguel A. Varela creyó que era una buena idea presentarlo en el festival este año y allí estaremos. Será la primera vez que se junten en un escenario en Ponferrada músicos de clásico y de jazz. Doce en total. No será un tributo al uso, eso seguro.

  • ¿Qué ha supuesto Thelonious Monk en tu carrera musical?

Siempre disfruté con su música, aún antes de saber tocar. Mis amigos solo oían cosas raras en él, sin embargo a mi siempre me pareció que hablaba alto y claro a través del blues. Hay mucho ingenio en cada paso de Monk.

  • Además tienes un nuevo disco en la calle ¿Tendremos la suerte de que se presente “Zink Tank” en algún lugar de la provincia de León?

Lo presenté en Madeira, y este mes estaremos en la Semana del Jazz de Candás en Asturias, sería genial poder tocar en León, claro.

  • Por ir cerrando y al margen del km.251 ¿En que otros proyectos andas metido?

Ahora mismo preparando estoy preparando unos conciertos a cuarteto en Cerdeña para finales de mes. Tocaré con el saxofonista Stefano D´Anna y el contrabajista Nicola Muresu , que son maestros de un nivel increíble, junto a mi compañero de estudios y amigo, el batería Bruno Tagliasacchi; tendremos ambos una oportunidad fantástica de aprender junto a estos dos titanes. Además allí he sido invitado al curso que organiza el festival de Jazz de Nuoro, que intentaré hermanar con Km.251, donde asistiré a tres días de workshop con el mismísimo Kenny Barron, así como a seminarios con un montón de masters italianos, estoy deseando ir y conocer aquello. Por cierto Bruno está viviendo en Ponferrada desde hace un mes, y estará colaborando con La Casa del Jazz dentro de un programa de emprendimiento de la U.E hasta fin de año, por lo que sospecho que muchos planes irán por tocar todos los ratos que podamos.

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