Las Marinas de Gerhard Richter

24 de mayo de 2019

Una ocasión única para contemplar el mayor conjunto de los célebres paisajes marinos del artista alemán.


El Museo Guggenheim Bilbao presenta en la sala 304, la exposición Gerhard Richter. Marinas, una ocasión única para contemplar el mayor conjunto de los célebres paisajes marinos del artista alemán, que disponibles hasta el 9 de septiembre, desafían la percepción del espectador haciendo que la pintura se asemeje a la fotografía y embellecen el paisaje buscando alcanzar la perfección. Cubiertos de nubes o en absoluta calma, los cielos ocupan gran parte del lienzo y en contadas ocasiones estos se ven superados por el mar. Sin olvidar los grises tan característicos en la obra de Richter, que también están presentes en su primera obra titulada Marina de 1968, un óleo sobre lienzo de pequeñas dimensiones y formato muy horizontal en el que se aprecia un horizonte infinito y pequeños remolinos de lo que podría ser espuma blanca. Bien podría representar un paisaje desértico, pero su título nos sitúa ante el océano, que aparece envuelto por una luz difusa y una atmósfera cenicienta. Tres décadas y 22 óleos sobre lienzo separan esta marina sin figura alguna de la última que el artista pintó en 1998, y que forma parte de la colección del Museo Guggenheim Bilbao.

A lo largo estos años, el artista, presenta paisajes en diferentes tamaños y formatos, colores y estilos. En Marina (Ola) (1969), dos tercios del lienzo está ocupado por un cielo revuelto en varios tonos de gris en el que la luz emerge entre las nubes como si de una manifestación divina se tratara. Probablemente debido a que la luz del cielo no se corresponde con su proyección en el mar, no es intencional para el artista, quien considera la luz un elemento más de la naturaleza.

En algunas de sus marinas, Richter parte de un collage de dos fotografías diferentes, una del cielo y otra del mar, buscando crear la imagen perfecta, en Marina (Amanecer) (1969), la luz que emana de la línea del horizonte impide la absoluta oscuridad del océano. Obra con el mismo formato y año que Marina (nublado color oliva), donde mientras que en la primera el cielo aparece azul y despejado, en la segunda adquiere el tono dorado que le dan las nubes algodonosas. También de 1969, pero en formato cuadrado y dimensiones mayores, son Marina (nublado) y Marina (verde-grisáceo, nublado), dos paisajes totalmente diferentes. Dentro de las obras de esta exposición llama la atención, por su aparente disparidad, Marina (Gris) (1969), una pintura de pequeño formato en la que las fuertes pinceladas abstractas hacen desaparecer lo concreto del paisaje marino, transformando la obra en un lienzo monocromo gris. La exposición, incluye una gran obra de carboncillo sobre algodón Marina (1970), donde el mar lo ocupa todo, o tal vez el cielo, y el espectador no sabe dónde se encuentra posicionado. Junto a ella se muestra un pequeño dibujo con 17 marinas realizadas en grafito y bolígrafo. Por último, Marina de 1998, el último de los paisajes marinos realizado por Gerhard Richter en su carrera y perteneciente a la Colección del Museo Guggenheim Bilbao, cierra el recorrido realizado por el artista en torno a este tema. Paisajes que sirven a Richter, según sus propias palabras, para trasladar su anhelo.

Detalles del evento

Inicio:
24 de mayo de 2019
Fin:
9 de septiembre de 2019
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