Exposición Realidad y devoción. 10 obras del Museo Nacional de Escultura de Valladolid

16 de junio de 2019 11:00

Exposición Realidad y devoción 10 obras del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Una selección de esculturas icónicas del

Museo Nacional de Escultura dialogan desde

hoy con obras de la colección permanente del

Museo Nacional Thyssen-Bornemisza ,se podrá

visitar hasta el 16 de junio.

El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza acoge

desde hoy una selección de obras procedentes

del Museo Nacional de Escultura, en una singular

instalación que lleva por título «Realidad y devoción.

10 obras del Museo Nacional de Escultura de Valladolid».

Las piezas invitadas se integran con las obras de la

colección permanente en función de coincidencias

temáticas o temporales.

Mar Borobia, jefa del Área de Pintura Antigua

del Museo Thyssen-Bornemisza, dirige el proyecto

expositivo, con el comisariado técnico de

María Eugenia Alonso. Guillermo Solana,

director artístico del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza,

y María Bolaños, directora del museo vallisoletano,

han presentado hoy la muestra, acompañados

por la subdirectora general de Museos

Estatales del Ministerio de Cultura y Deporte,

Carmen Jiménez Sanz.

 Un diálogo atemporal de obras de arte

La primera obra se encuentra en la sala 2,

un San Marcos atribuido a Felipe Bigarny

cuyo tema, a pesar del salto cronológico, a

admite comparación con la tabla del mismo

asunto del pintor alemán Gabriel Mälesskircher.

En la sala 3, entre las obras neerlandesas,

se expone una talla anónima de San Adrián

procedente de un taller de los Países Bajos

meridionales donde ya se aprecian

características del Renacimiento.

Una imagen exenta de Santa Catalina

de Alejandría, del círculo de Aniello Perrone,

se dispone en la sala 6. Es una pieza de

gran presencia y buen ejemplo de escultura

religiosa barroca en la que cada detalle

desprende dinamismo y movimiento.

En la siguiente sala, frente al tondo de

Beccafumi, se encuentra la obra atribuida a

Gabriel Joly titulada Sagrada Familia con

san Juanito. Santa Ana, la Virgen y el Niño.

La obra de un artista vinculado a la ciudad

de Limburgo, se exhibe en la sala 8, donde

el mismo tema aparece en el tríptico de

Hans Süss von Kulmbach.

En la sala 9 se halla el único retrato de

esta muestra, un busto en piedra caliza del

Emperador Carlos V de joven, que se mide

con el retrato que Lucas Cranach el Viejo

pintó en 1533. A pesar de que la obra sigue

la tipología del busto florentino, el rostro

está esculpido con un lenguaje realista

cercano al arte flamenco.

El escultor Alonso Cano

se encuentra representado a través de un Niño Jesús triunfante, ejecutado en peltre policromado, que enlaza con la propuesta pictórica de Joos van Cleve de la sala 10. Particularmente expresiva es la Cabeza de un apóstol del andaluz Pedro Roldán (expuesta en la sala 14), próxima a la obra de Zurbarán. Se trata de una pieza de bastidor, en las que se tallaban cabeza, manos y pies mientras que el cuerpo se cubría con ricos ropajes.

Juan de Juni y su San Antonio de Padua con el Niño comparte espacio con la única obra de Murillo que cuelga de los muros del Museo. El Niño Jesús se gira para mirar con ternura al santo, como ocurre entre los personajes de Murillo.

El recorrido finaliza en la sala 19 del museo madrileño con la talla de un Demonio, de autor anónimo del siglo xviii, que hace de contrapunto a la obra del taller de Rubens, el arcángel san Miguel expulsando a Lucifer y a los ángeles rebeldes.

www.culturaydeporte.gob.es

 

Detalles del evento

Fecha:
16 de junio de 2019 11:00
Hora:
11:00
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