Crítica de El fiel

Amor loco

En tiempos mezquinos para con el amor romántico, adeptos a los pulcros simulacros de narrativa que brindan las series televisivas, hay que aplaudir una película tan desigual, tan contrahecha como

El fiel, que empieza por plantear un relato muy codificado por las claves genéricas del cine negro y acaba dejándose llevar, sin miedo a explotar estereotipos y clichés, por la energía pasional y desesperada que transmiten sus amantes protagonistas: Gigi (

Matthias Schoenaerts), líder de una banda de atracadores, y Bibi (

Adèle Exarchopoulos), una conductora de carreras. El compromiso mutuo de cada cual con las derivas existenciales del otro va mucho más allá de lo que puede esperarse de la vida real y de las convenciones cinematográficas habituales; hasta el punto de que, para apreciar en su justa medida

El fiel, conviene pensar en definitiva menos en términos de noir que de melodrama, llevado en los últimos minutos al nivel de lo fantasmático y lo sublime. Valga además esta reseña para reivindicar la anterior película juntos del director belga Michaël R. Roskam y su compatriota

Matthias Schoenaerts: Bullhead (2011), una de las mejores producciones europeas de los últimos años.

Lo mejor:

Matthias Schoenaerts y, en especial, Adèle Exarchopoulos

Lo peor:

La película es, sin duda, irregular

Ir a la película

Etiquetas:



Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *