No me llevo bien con el agua con gas. Sé que es extraño no llevarse bien con una bebida, pero es que no soporto sus aires de superioridad. El agua con gas es algo así como la hermana snob de la gaseosa. La típica hermana estirada y finolis. Las marcas, por ejemplo: mientras que la gaseosa tiene nombres tan campechanos como La Casera o Gaseosa Revoltosa (Gaseosa Revoltosa, ¡qué gran poeta el que la inventó!), al agua con gas parece que haya que llamarla con retintín: Vichy, Perrier… Así con la boca chiquitita y el culo apretao. Con nombres así es normal que tenga las compañías que tiene. En el supermercado el agua con gas nunca estará junto a la Coca-cola o la Fanta, ni siquiera junto a la gaseosa… No, señor. La muy perra (de Perrier, no de perro) con quien se junta es con los zumos, con los vinos y el champagne. Con la aristocracia de las bebidas.
Luego están los eslóganes. Tú lees los eslóganes de las gaseosas y como que te dan buen rollo. Por ejemplo: LA CASERA, EL REFRESCO MEDITERRÁNEO. No es que sea la leche pero con lo del Mediterráneo ya se te vienen a la mente el verano, la playita, los chiringuitos, las chicas en bikini… Pero, ¿y los eslóganes del agua con gas? Atención, que lo he buscado en internet: VICHY CATALÁN. EL AGUA ES EL NEXO DE UNIÓN ENTRE LA NATURALEZA Y LAS PERSONAS. ¡Qué plasta! Con varios eslóganes así Claudio Coelho te hace un libro. Tú escuchas “VICHY CATALÁN. EL AGUA ES EL NEXO DE UNIÓN ENTRE LA NATURALEZA Y LAS PERSONAS” y el verano, la playa, los chiringuitos y las chicas en bikini desaparecen en un plisplás de tu imaginación. Como mucho puedes llegar a imaginarte una piscina con Eduard Punset bañándose en bolas.
Porque esa es otra. ¿Por qué en los anuncios de gaseosa siempre salen chiringuitos y en los de agua con gas siempre salen balnearios? ¿Alguien va a los balnearios para tomar agua con gas? “Sí, quería un baño de lodo, un masaje tailandés y una botella de Perrier”. ¡Eso no se lo cree nadie! Pero mira, parece ser que el agua con gas sí que se lo cree y tal vez por eso no la venden ni en las máquinas expendedoras, ni en las neveritas del supermercado, ni en los cines… La niña no quiere juntarse con la chusma. Por eso cae tan mal y por eso mismo no la soporto. Bueno, por eso y también porque no me gusta. Si fuese pija pero al menos estuviese buena no me importaría… Pero ser pija y no estar buena es lo peor de lo peor de lo peor.