“La literatura hace que la vida valga más la pena”


by Yolanda Larrea


Uno de los escritores más admirados del panorama actual, Santiago Posteguillo atiende a ‘La Ría Del Ocio’ para hablar de clásicos, Educación, igualdad, premios y del papel de la literatura en tiempos víricos y revueltos. Y, cómo no, también de su nueva novela, ‘Y Julia retó a los dioses’: «una novela cargada de futuro», que no se pueden perder.

Los lectores de tu novela anterior –‘Yo, Julia’- suelen coincidir en advertir en ella no solo una gran calidad literaria. A pesar de todas las críticas positivas que ha suscitado, ¿te llamó la atención que una novela histórica ganase el Premio Planeta?  Porque los derroteros suelen ir por otro lado…

Me llamó la atención sí, aunque había habido algún otro caso, como el de Javier Moro, que tenía que ver con el Brasil del XIX, y estuvo por supuesto la de Terenci Moix sobre Cleopatra y Marco Antonio. Lo que a mí más me preocupaba era la extensión. Es la novela que ha sido premiada que tiene la extensión más larga, pero me dijeron que en las bases no había nada sobre la extensión. Me pidieron mucho que continuase la historia de Julia, y ese es el motivo de esta nueva novela.

¿Qué podemos encontrar en esta ‘Y Julia retó a los dioses’ que no hubiese en ‘Yo, Julia’?

El personaje de Julia explosiona  en toda su potencia, emerge aún más . Mucho más impresionante y admirable, en la medida en que Julia ahora no es solamente la mujer del emperador, sino
que pasa a ser la madre de los coemperadores. En ese sentido, su figura se acrecienta. Adiccionalmente, el personaje también se ensombrece, en la medida en que tiene que tratar con unos problemas y unas dificultades: siempre es más difícil mantenerse en el poder que alcanzarlo. Va a tener que tomar unas decisiones muy importantes, complejas y duras. Pero creo que los lectores la quieren más. Además, hay un elemento nuevo: la mitología.

Una mujer como Julia, ¿cómo puede ser que forme una dinastía y después no se sepa nada de su figura en centenares de años?

Porque además, no estamos hablando de una plebeya, porque ella era hija de reyes. Si se sabia, en los libros de historia, los catedráticos…  No llega al gran publico y ese es el ámbito en el que,
como escritor, puedo hacerla conocida en su auténtica dimensión. En generar difusión, generar cultura, así como producir entretenimiento puro y duro. La novela histórica puede tener la función
de recuperar personajes, recalibrarlos en su importancia.

Si desapareciese la cultura, nos daríamos cuenta de muchas cosas…

Se puede vivir sin literatura. Pero intenta pasar esta cuarentena sin libros, sin novelas, sin series que están hechas por guionistas, sin películas, sin videojuegos, que también tienen guionistas. Puedes, pero es mucho más difícil. La literatura hace que la vida merezca más la pena. Con todas las artes en general, podemos vivir sin ellas, pero no podemos vivir sin comer.  Sin
embargo, una vez que has comido, te gusta poder tener cosas que hacer. Para la mente, las  artes ayudan y animan.

La Julia de este libro tiene más sombras que luces. ¿Hay similitudes entre este personaje y una mujer madura actual? ¿Las enseñanzas vitales siguen siendo las mismas?

La naturaleza humana no ha cambiado. Ha cambiado la tecnología, y algunos usos y costumbres quiero pensar que los hemos mejorado. Evidentemente, las mujeres tienen muchos más derechos
reconocidos, otra cosa es que de facto estén en el ámbito de la igualdad. En la medida en que Julia lucha en un mundo de hombres por conseguir sus objetivos de Estado y personales, su tenacidad, su vigor, su inteligencia, su astucia…las mujeres se pueden sentir identificadas con ciertos momentos complicados que pasa Julia. Lo que yo no puedo hacer cuando reconstruyo el siglo II y III es, en la mente de una mujer del siglo III, trasladar ideas feministas. Es lo que se denomina un presentismo ahistórico.

Después igual no en esa época, pero si hay figuras en las que sí que parece que una mujer tiene ideas adelantadas a su época, como cuando se habla de la figura de Sor Juana Inés de la Cruz…

Estaba pensando en ella. No la dejaron ni entrar en la Universidad porque le tenían miedo. Ella decide entrar en un convento no tanto por creencias religiosas como porque es el único camino que tiene para dedicar su vida a estudiar. Me parece un personaje admirable. Pero el salto temporal es de varios siglos. Tengo que tener cuidado: no solo me muevo en siglos, sino también en años.

En una novela histórica, uno de los motivos es el tratamiento del cáncer.

Yo quiero contar la vida de Julia, y Julia se encuentra con esta enfermedad.  Y yo me sorprendo al descubrir que el médico Galeno podía diagnosticar el cáncer y que Hipócrates lo había definido.
Yo me quedo fascinado, y seguramente va a fascionar a muchisimos lectores. Y me permite plantear temas como la eutanasia. Y una vez más vemos que en el siglo III se plantean cuestiones que
todavía no tienen respuesta hoy día.

Y hábleme de Trajano, otro de los protagonistas de sus novelas: fue el primer emperador de origen hispánico, y además homosexual… Siempre se ha dicho que era algo bastante habitual. ¿La sociedad de entonces comprendía y respetaba más esta cuestión?

En la época romana la homosexualidad era diferente a como se ve ahora. Hay estigma social sobre la sexualidad pasiva, por cuestiones de poder, no sexual. La sexualidad ha evolucionado en sus tabúes.  Un ejemplo en el mundo clásico es Safo,  una poetisa  aclamada por todo el mundo clásico, y vilipendiada por el cristianismo. Esto ha cambiado.

Cambiando de tercio, en el mundo literario parece que al que vende mucho se le mira con más lupa en cuanto a calidad literaria, igual que no se mira igual al periodista que escribe. ¿Hoy en día se consume buena literatura?

Yo me centro en mi literatura. Hay gente que piensa que hay alta literatura y literatura de evasión, secundaria. No hay novelas de alta literatura y de baja literatura, hay novelas entretenidas y novelas aburridas […].

Leer marca la forma de escribir, la forma de ver la literatura y la vida. ¿ Qué autores han marcado a Santiago Posteguillo? 

Yo soy muy ecléctico. Desde un Julio Cesar en su ‘Guerra de las Galias’, hasta una obra como el ‘Quijote’ o las ‘Novelas Ejemplares’ de Cervantes… o Jane Austen, hasta Carson McCullers, Dostoievski, novela negra más moderna como la de Sara Paretsky…

Hoy en día, vivimos en un mundo con coronavirus, con guerras, con cambio climático, con utilitarismo…. Como diría Celaya, ¿puede ser la literatura un arma cargada de futuro?

La literatura está cargada de futuro y hay mucho para aprender de ella. De hecho en ‘Julia retó a los dioses’ nos aparece -yo no sabia que iba a estar de tanta actualidad- un medico, Galeno, luchando contra el virus la viruela y tiene el emperador Severo y la emperatriz Julia tienen la inteligencia de, rápidamente, someter el poder político al dictamen de un médico. Porque entienden
que es la única forma de detener la pandemia, que años atrás había acabado con el emperador Marco Aurelio e incluso con un millón de personas. La literatura también sirve para que, cuando cuentas el error, saber qué es lo que no hay que reproducir

 

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